Pintando con Luz la Noche: Un Caso Práctico


En esta nueva sección de nuestra web te explicamos los secretos de algunas de las fotografías que hemos ido realizando. No necesariamente encontrarás nuestras mejores fotos, pero sí imágenes que nos hayan enseñado algo, que tengan una buena historia o un detalle interesante para compartir. Parto mostrándote un caso práctico de cómo puede transformarse completamente un paisaje nocturno cuando decides aplicar iluminación artificial.

Para mi, uno de los grandes atractivos que tiene la fotografía nocturna es justamente esta posibilidad de darle una mirada personal al paisaje a través de la iluminación. Esta imagen fue realizada en una salida nocturna con mi amigo y colega Christiam. Era el año 2018 y nos dirigimos a Corral Quemado, una desconocida localidad de Río Hurtado (Región de Coquimbo, Chile) en donde hay escasa contaminación lumínica y muchos árboles (algo raro de encontrar en mi árida tierra).

UN HALLAZGO CASUAL

Parto contándote que el resultado final de esta imagen es, en gran parte, producto de una casualidad. No por el hallazgo del lugar y del árbol, eso ya lo teníamos planificado previamente. Lo que no teníamos tan claro aún era el tipo de iluminación que usaríamos.

Estuve un buen rato buscando un encuadre que me gustara. Haciendo varias pruebas, moviendo la cámara de punto a otro. Cada nuevo encuadre, hacía una foto de prueba para revisar si el resultado me gustaba.

Había presencia de luna, la que se escondería en un par de horas. Una vez decidido el encuadre quise aprovechar la luz natural y hacer una imagen ya más definitiva. Usé un tiempo de exposición prolongado para poder cerrar un poco el diafragma y mantener el ISO en un valor que sé que mi cámara tolera perfectamente. . Es por ello que las estrellas aparecen como líneas y no como puntos.

Datos de la toma: ISO 1600 / f/ 5,6 / 5 minutos, 37 segundos.

No está mal, ¿cierto? Lo mismo pensé al verla, aunque no lograba llenarme del todo el gusto pues el resultado lo sentía muy plano. El color del árbol se confunde un poco con el del suelo, haciendo que no destaque lo suficiente, y la luz general no tiene matices (salvo la sombra misma del árbol).

Nuestra meta de esa noche era justamente era hacer prácticas de iluminación (con linterna o con flash) tratando de dejar el suelo oscuro, para que el árbol destacara más.

Seguíamos haciendo pruebas con el Christiam sin llegar a un resultado convincente. Esto, hasta que pasó algo inesperado: Un vehículo apareció cerca de donde estábamos ubicados. A su paso daría luz al árbol, modificando la toma. Digo que nos sorprendió porque no es de esos lugares en donde circule mucha gente.

Estábamos a un par de metros del camino, así que la luz incidió en la toma que estábamos realizando. Y eso que pareció algo malo, a priori, terminó siendo la mejor revelación de la noche. El resultado casual de esa foto fue el siguiente.

No, no estás viendo mal, no te preocupes. Es verdad, la foto está desenfocada. Estaba haciendo algunas pruebas cuando el auto paso me tomó de sorpresa. Pero lo importante es el cambio de estética que sufrió la imagen. ¡Un cambio radical!

En la imagen, el suelo ya no estaba tan iluminado y eso ayudaba a que el árbol destacara mucho más. Además, las luces cálidas del vehículo hicieron que la cámara optara por un balance de blancos  (que estaba en automático) más frío. Esto ayudó a que el cielo ganara mucha presencia.

BUSCANDO LA FOTO DEFINITIVA

Una vez visualizada la foto anterior, era momento de sacar algunas conclusiones. Decidimos tratar de replicar la iluminación casual del auto usando linterna, flash y un foco (probamos los 3). Pero, o nos quedaba muy dispar la luz en el árbol, o el suelo recibía mucha luz. En la foto de abajo se puede apreciar.

Datos de la toma: ISO 3200 / f/ 2,8 / 30 segundos.

Finalmente, llegamos a la conclusión de que había que recrear  casi exactamente la misma luz del auto que había pasado. Así que partí en busca de mi vehículo, que estaba a un costado del camino a unos 300 metros de nuestra ubicación. Me coordine con Christiam para que él disparara mi cámara mientras yo ubicaba mi vehículo en el camino, iluminando con las luces bajas y de manera algo lateral (unos 45°).

Hicimos muchas pruebas. Primero prendiendo las luces del vehículo sólo un par de segundos, luego dejándolas funcionando durante toda la exposición.

El resultado final, que se acercaba mucho a lo que estábamos buscando, muestra un suelo muy oscuro que parece volcánico. Eso fue porque el camino estaba un par de centímetros más abajo que nuestra ubicación. Por ello, la luz no llegaba a ras de suelo.

Datos de la toma: ISO 3200 / f/ 4 / 30 segundos.

Para la toma final la luz del vehículo estuvo encendida los 30 segundos que duró la toma. La distancia del auto permitió que la luz no llegara con tanta intensidad.

Creo que se pueden sacar dos lecciones interesantes de esta historia:

  1. Si estás partiendo en la fotografía nocturna, te recomiendo que al salir a terreno te concentres en conseguir sólo una o dos fotos por noche. Haz muchas pruebas diferentes de la imagen (con luz, sin luz, cambiando el balance de blancos, corrigiendo el encuadre, etc). Creo que se aprende mucho mejor así que salir a trabajar en 20 ideas diferentes en la misma noche. Para que te hagas una idea, llegar a este resultado nos tomo cerca de horas de trabajo y pruebas diferentes.
  2. Como vez, cualquier fuente de luz puede ser un buen apoyo para la fotografía nocturna. A veces creemos que no podremos conseguir buenos resultados porque no tengo un flash o una linterna de determinada marca. Nada más alejado de la realidad. Hay que aprovechar lo que tenemos a mano.

La cámara utilizada fue una Nikon D750 con un lente Nikon 20 mm, f/1,8.

DATOS EXIF: ISO 3200 – f/4 – 30 segundos.

Previous 2. 10 Fotos - 10 Historias con Felipe Gómez
Next 3. 10 Fotos - 10 Historias con Elías Mateluna

No Comment

Deja un comentario